El maíz, la leña y las hormigas
Cuenta mi abuelita que hace muchos, muchos años, las cosas no eran como ahora son en esta tierra bendita; todos los hombres vivían en paz, porque todos era semejantes… nacidos de la Sangre de Hunab Kú; no había grandes ciudades como ahora, pues la gente no era mucha, en los pequeños poblados la gente se conocía y se saludaba, todos compartían lo que producían en sus milpas y ninguno padecía hambre, ni aún los enfermos y los ancianos, pues sus mismos parientes les proveían lo que necesitaban.
Los mismos animales del bosque no tenían miedo para acercarse a las casas pues la gente les alimentaba como animales dóciles.
Los hombres de campo iban por leña que cortaban en los montes y amarraban en pequeños rollos ante un chiflido del leñador, los rollos de leña como mansos perros venían rodando tras de él, algo mágico ocurría también en las casas, las mujeres solamente ponían unos tres granos de maíz en la candela y estos bastaban para dar de comer a una familia numerosa, pues el maíz se multiplicaba para la masa de las tortillas y para el pozole.
Cuando se construía una nueva choza todos se organizaban para construirla, unos iban por maderas, otros por hojas de huano, otros por bejuco, mientras las mujeres preparaban el pozole, las tortillas calientes y la comida para todos, era interesante observar cómo se vivía en esa época de armonía entre los hombres, la divinidad y la naturaleza.
Un matrimonio joven llegó un día a el poblado, nadie sabía de donde vinieron, pero tampoco preguntaron… amablemente los habitantes les ofrecieron ayuda para construir su casa, ante la cual ellos se negaron, los moradores de aquel lugar siendo gente de paz, no insistieron más sin embargo no dejaron de proveerles de toda la ayuda que necesitaban mientras se organizaban en el trabajo.
El joven era de buen aspecto, de gran tamaño y fuerza; la mujer era preciosa, de ojos color de miel, bella sonrisa y de agradable rostro…poco a poco se fueron integrando a la comunidad.
El joven tenía un defecto era soberbio y vanidoso, le gustaba lucir su escultural cuerpo, no se dejaba corregir, ni escuchaba los consejos de los mayores, siempre el trabajo con él terminaba en pleito, pues su terquedad le llevaba a hacer mal el trabajo ocasionando disgusto en los demás, se creía superior a todos, por su gran estatura y musculatura, gustaba de andar solo por los montes, alejándose de vez en vez de la comunidad y del trabajo.
La mujer de igual manera se comportaba, lidiando siempre con las otras mujeres, metiéndose en donde no le llamaban, llevando y trayendo chismes, siendo desobligada en las cosas de su casa…
Un día el joven, le tocó ir en búsqueda de leña y cortándola sin gusto por el trabajo, poco a poco fue amontonándola y amarrándola en rollos… dando un chiflido se puso al frente de los rollos que como fieles perros le siguieron… estando por llegar al pueblo pensó en mostrar a los demás su fuerza y presumir sus músculos, y parándose de repente, levando sin ningún problema dos rollos de leña… mientras entraba sonriente a la población…
En la casa la mujer ocupada como siempre en meterse en problemas con la demás vecinas, apenas si se dio cuenta de la hora y corrió a su casa para preparar los alimentos y poner el nixtamal para el día siguiente, entre sus prisas y sin respetar las indicaciones de las mayores, puso a cocer gran cantidad de granos de maíz, mientras se apresuraba a tortear y cocer unos huevos para que comiese su marido apenas llegase.
Los hombres miraban incrédulos lo que estaba sucediendo… mientras avanzaba el joven cargando los dos rollos de leña… los rollos iban creciendo más y más, pero este por su vanidad y soberbia los seguía cargando, avanzando paso a paso sentía que la espalda estaba punto de reventarse, el aire de los pulmones le faltaba… unos hombres se acercaron para ayudarle, pero el negándose a tal ayuda continuó caminado…
La mujer estaba tan entretenida con sus prisas que no alcanzó a percatarse como al irse cociendo los granos de maíz estos empezaron a inflarse que empezaron a salir expulsados de la olla y a llenar toda la casa… unos granos le golpearon el rostro y con horror trato de huir de aquel sitio, pero era tal la cantidad de granos de maíz cocidos que habían invadido ya toda la casa y ya no había escapatoria…
Los rollos de leña eran ya tan enormes y las venas de sus músculos estaban a punto de reventarse, los ojos desorbitados y ya sin fuerzas, cayó el joven aplastado por su propia carga y siendo sepultada por la misma… todos corrieron a intentar rescatarlo pero ya eran tan enormes los rollos de leña que pareciese esa empresa algo imposible.
En eso estaban cuando de repente se escuchó una gran explosión, mirando todos en dirección de la casa de los jóvenes vieron llover de todas partes granos de maíz cocidos… la casa ya no existía…
Los hombres como pudieron fueron retirando los rollos de leña que habían caído sobre el infortunado joven, mientras las mujeres iban a rescatar de entre los restos de la casa a la infortunada joven… pero no los encontraron… una hormiga salió temerosa de entre la leña… otra hormiga salió velozmente de entre los restos de la casa, emprendiendo ambas la huida hacia el monte…
Y desde ese entonces cuanta la abuela, nunca más la leña vino como fiel perro tras de los hombres, sino que había que cargarla, el trabajo fue más difícil… desde entonces no basto unos cuantos granos de maíz para dar de comer a una familia, ahora habría que poner bastantes granos para el nixtamal y comenzó la gente a pasar necesidad.
La gente empezó a pelear entre si, por la escases de alimentos, ya no se ayudaban como antes, la gente empezó a desconfiar de los extraños y el mundo cambió.
Mira que de repente una hormiga grande lleva unos trocitos de leña sobre su lomo y no se sabe para qué; mira que una hormiga esbelta lleva cargando un trocito de grano de maíz… trabajando todo el día salen a buscar todos los días su alimento… sin descanso…
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cristian lavalle [1/19/2012 6:19:01 PM]
exelente relato megusto a mi amiga igual pues lo comparti enberdad muy muy exelente eincluso selo lei ami famili y simpre debemos apoyarnos y estar unidos gracias por publicarlo

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