Promoviendo la Responsabilidad y Participación Social de los Umanenses
 
 

Lluvia vespertina

Con gran clamor se oye a lo lejos
El rugido de un gigante que se acerca.
Con su sola sombra cubre como un manto
y obscurece todo lo que encuentra

Feroz y justiciero, en el horizonte se dibuja
su ronca voz, todo enmudece,
hasta los incesantes trinos se vuelven cuchicheos,
todos los colores de la naturaleza, palidecen.

Sus ojos se abren de repente, y tan fuerte es su mirada
que como chispas, al más fiero, acobardan…
surcan como centellas el horizonte
esos parpados que se abren se y se ensanchan.

Y después de breve instante, su soplido
Mueve violentamente las hojas de los árboles
Todos corren, encuentran refugio en sus casas
El sol obscurece…se vuelve la tarde noche.

Un olor exquisito se deja sentir
y penetra hasta lo más profundo del alma
Un murmullo se vuelve fuerza
Que golpea los techos de las casas.

Y ese gigante nos abraza,
nos tiene prisioneros en los hogares,
por sus rugidos de león herido,
por esos ojos que acobardan.

Una cortina de frescura nos envuelve
La vemos como diamantes por la ventana.
El gigante acalla su voz
y su manto poco a poco se deshilacha

Y el gigante se vuelve manso cordero
mientras el tiempo pasa…
Unas bebida calientes
Y unos panes nos devuelven la calma

Y la fuerza se vuelve suave murmullo…
Mi corazón y mis pensamientos salen traviesos
a jugar con el viento adiamantado
Mientras mi palpitación se vuelve arrullo

Suave y fresca es la tarde de mis recuerdos.
Todo se hace presente:
los pies que danzan entre charcos
mientras del cielo surge una sonrisa inocente.

Ya no hay violencia, solo suave arrullo.
La cascada de frescura nos cubre por completo…
Surgen risas ¡la familia florece!
Qué bello es detener el tiempo.

El sol surge tímido entre las nubes
Encendiendo el firmamento de colorido
Saca de su cobertor un brazo
e ilumina el rostro de todos los niños.

Y el cordero se aleja feliz con su traje dorado;
Regresa la tarde, miles de perlas en el césped han quedado.
Mis pensamientos y mi alma regresan cual suspiro
Hoy volví a ser niño, viviendo la lluvia y los charcos.

Hoy recordé cuán importante es la vida
La familia, los amigos, los hermanos…
La lluvia vespertina mi inundó de frescura
Y dibuje con un suspiro, un arco iris en mis labios

15 de septiembre de 2007

Esta poesía o cuento ha sido leido 209 veces. Compártela: Share/Bookmark

Mostrando 1 comentario(s) - Añadir comentario

Las opiniones expresadas a continuación son los puntos de vista de los cibernautas y no de la Voz de Umán.

Helga [6/30/2010 1:34:42 AM]
Me gustan los días lluviosos, no siempre pero sirven para ver lo lindo q es la lluvia tmbn

Añadir comentario




La Voz de Umán agradece cada una de las opiniones vertidas en este sitio. Estamos seguros que Internet es una herramienta formidable para ejercitar la libertad de expresión y servir como medio de legítima denuncia, crítica y opinión. Por el respeto a esta encomienda debemos informarle que La Voz de Umán se reservará el derecho a editar o publicar mensajes obscenos o bien que atenten contra la ley, el orden social y la dignidad de terceros. Gracias por su participación

 

 
 
Acerca de...

Con esta nueva voz, umán habla, se expresa, se comunica, rompe el silencio... te invitamos a que te sumes a esa voz.

Leer más »
Ayuda y Soporte

¿Tiene duda sobre alguna sección de este sitio web?. Consulte nuestra lista de:

Preguntas Frecuentes (FAQ) »
Contacto

Si desea ponerse en contacto con nosotros puede hacerlo a través de nuestra:

Forma de contacto en línea »