Minerva Esther Casanova Montero
Madre...voy a seguirte...ve tú delante que dándome el ejemplo, lo haré al instante.Rafael Pombo
Nuestra cultura Yucateca es muy rica en tradiciones y expresiones culturales. Uno de sus emblemas, es el bello baile de la Jarana. La Jarana no solo es baile, es música, es diversión, es dejar libre el espíritu para que le cuerpo realice su danza, es amar a nuestra tierra.
Nuestra historia ha dejado su impronta en mucha gente que ha dedicado su vida no solo a aprender a bailarla, sino también a transmitirla con amor. Hoy conoceremos a una umanense, considerada entre las jaraneras más emblemáticas de nuestro Umán y nuestro bello estado de Yucatán.
Raíces.
Antes de hablar de Doña Minerva, justo y necesario es, detenernos en las raíces que la hicieron una gran jaranera y es que esto no hubiera sido posible de no ser por el ejemplo y guía de quien para ella fuera una gran mujer y reconocida jaranera en nuestro estado: Doña Lucía Eulalia Casanova Ramos, tía de Doña Minerva a quien considera como su madre, pues de ella no solo recibió amor maternal, sino sabios consejos y enseñanzas de vida.
Doña Eulalia Casanova.
Doña Eulalia, desde muy joven, gustaba del baile de la Jarana. Su familia siempre se preocupó por transmitir sus raíces a sus integrantes y en consecuencia, fueron sus padres, Don Vicente Casanova Gonzales y Lucía Ramos, quienes le abrieron los ojos a esta maravillosa forma de amar nuestra tierra y nuestra historia. Sus hermanos, Vicente y Eraclio, hicieron lo correspondiente con sus otras hermanitas. Para Doña Eulalia, sus padres no le enseñaban un baile, le estaban dando un regalo más elevado e importante: el regalo de la trascendencia.
Cuando el tiempo necesario pasó y la entonces joven Eulalía tuvo la edad suficiente, dio sus primeros pasos por el mundo de la Jarana en poblaciones y rancherías del estado. Su primera jarana fue memorable, pero más lo serían las que estaban por venir. Hábil, inteligente y observadora como era, aprendía cada día más de aquellos grandes jaraneros de la época. Su gracia y forma de bailar eran únicas.
Con más experiencia a cuestas, realizó una demostración de baile en Mérida que la haría entrar a las páginas de la historia de este baile al realizar nada menos que el Baile de las Suertes de Botellas que consistía en una charola sobre la cabeza y en la charola, la botella de Bacardí y 4 vasos llenos de líquido.
Ese día los jaraneros de todo el estado, con su aplauso, dieron el reconocimiento a una mujer que había decidido no pasar por nuestra historia sin dejar huella. Bailaba con esas suertes cualquier 6 x 8 y 3 x 4 , zapateaba y no solo balseaba.
Su fama aumentó junto con el reconocimiento de la gente hacía ella y su familia, que era de auténticos jaraneros. La familia Casanova empezó desde Felipe Carrillo Puerto. Los hermanos y hermanas de Doña Eulalia, Vicente, Eraclio, Florencia y Canuta Reyna, daban la bienvenida al gobernador con jarana y flores. Bailaron mucho durante los tiempos de los gobernadores José González Beytia y Agustín Franco Aguilar.
Eran conocidas por dueños de haciendas y organizadores de vaquerías quienes les enviaban invitación especial y hasta camión para ir a bailar a sus fiestas. Al llegar eran tratados muy bien, en ocasiones los capataces hacían chocolomo para amenizar la fiesta.
Doña Eulalia, conocida con cariño como Eulita “la Casanovita” fue designada “Campeona de la Jarana” por su gran trayectoria amenizando las vaquerías en el interior del estado y Mérida.
También es admirable de Doña Eulalia que ella misma confeccionaba sus ternos, pintaba sus bordados y forraba sus zapatos, además que utilizaba el legítimo rebozo de Santa María y filigrana de oro y coral.
Por Doña Eulalia y la Familia Casanova, las vaquerías en Umán se hicieron famosas en todo el estado. Mientras todo eso ocurría, una niña – sobrina suya – guardaba todo eso en su mente y sus sueños.
Con el fallecimiento de su queridísima madre, doña Eulalia, decide guardar luto y deja de bailar aproximadamente a los 65 años de edad.
La tradición continúa.
Por aquellos tiempos existía un restaurante muy famoso, “El faisán y el Venado” , el cual organizó un concurso de jarana. Era el tiempo de pasar la estafeta y abrir una página en blanco que esta vez sería escrita por otra gran mujer, que con el tiempo, sería también una gran jaranera: Doña Minerva Casanova.
Doña Minerva empezó a bailar a los 10 años acompañada de su tía, maestra y madre. Ella le enseñaba, mostraba pasos, como se debe bailar, le enseñó las suertes y continuó la tradición. A sus 14 años, participó en el mencionado concurso quedando en segundo lugar. Esto llenó de orgullo a Doña Eulalia y pronunció una de las frases que su sobrina jamás olvidará: “Hija, no me igualaste, me superaste!”. Doña Minerva había recibido la estafeta en sus propias manos y debía continuar la tradición.
Un nuevo caminar.
Por haber ganado el segundo lugar se le dio un contrato por 2 años para bailar en el restaurante todas las noches. Doña eulalia la llevaba. Y mucha gente la conoció, empezando con eso a bailar también en banquetes y eventos.
Eligio Cárdenas, un virtuoso de la jarana de aquellos tiempos, oriundo de Ticul, vió bailar a Doña Minerva y le invita a ser pareja de baile en serenatas de Santa Lucía. Ahí la conoce luis Perez Sabido e inician juntos una trayectoria que incluía serenatas en Santa Lucía, la Ermita de Santa Isabel, en la Concha Acústica del Parque de las Américas. Así fue por los siguientes tres años.
Al retirarse Eligio Cárdenas, sigue bailando con otro gran jaranero que ha visto nuestro Umán, Don Humberto Ruiz, actual propietario de “Las Conchitas”. Hicieron buena mancuerna bailando por 3 o 4 años y ganando varios concursos. Posteriormente, bailó con Luis Alcocer Martínez de Chocholá, alumno de Vicente Casanova, y con él tuvo una trayectoria larga de Aproximadamente 8 años.
Como parte de la difusión de la Jarana viajaron a Estados Unidos (Miami, Tampa), en el interior de la República (Distrito Federal, Campeche, Isla Mujeres, Cozumel, Ciudad del Carmén). Doña Minerva deja de bailar profesionalmente al casarse y terminar su contrato con Luis Pérez Sabido.
Reconocimientos.
En 1976 el Gobierno del Estado y el Ayuntamiento de Mérida le otorgan un nombramiento de “campeona de la jarana” por 500 serenatas consecutivas en Santa Lucía. Con la botella de San Marcos (licor), el promotor de la licorería, César Quiñones, en esa ocasión obsequió una fiesta para celebrar el reconocimiento recibido.
Trabajo en Umán.
En epoca del alcalde Manuel Quintal fue invitada a participar como maestra de folklore en el Departamento de Cultura. Por primera vez nuestro Umán tuvo un grupo de Ballet que lo representara.
Por otra parte impulsó también el crecimiento de las Bandas de Guerra y Escoltas en varias escuelas, siendo la única mujer Instructora en el Estado. Su trabajo pudo apreciarse en las escuelas “El niño Artillero”, “Salvador Alvarado”, “Nicolás Moguel”.
En la secundaria “Alfredo Barrera Vázquez” y el Colegio de Bachilleres de Cholul continúa impulsando el folklore entre jóvenes y niños
A pesar de ser un ícono en el medio jaranero doña Minerva ha pasado dificultades, como por ejemplo una ocasión en la que se presentó a un taller de jarana en busca de trabajo, increíblemente le pidieron un título académico a pesar de toda su experiencia profesional.
Mensaje.
Doña Minerva, la Maestra Minerva, como también se le conoce, es una umanense de corazón que ama su tierra y sobre todo, sus raíces culturales y familiares.
Hoy, después de haber vivido grandes momentos junto a su inseparable tía Eulalia y junto a su alma gemela, la Jarana, hace una invitación a los niños y a la juventud a que siempre valoren sus tradiciones, sus raíces y no se avergüencen de quienes son.
Con su vida ha demostrado que lo nuestro hay que defenderlo y si lo sabemos hay que demostrarlo al mundo. Invita a todos los umanenses a no avergonzarse de donde hayan nacido o de donde sean, ya que nuestro Umán es grande y su nombre hay que llevarlo más alto, más lejos, siempre.
La Voz de Umán agradece infinitamente a la maestra Minerva Casanova Montero el haber compartido con nosotros una amena charla y habernos contado sus anécdotas sobre su gran trayectoria. Gracias maestra.
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Las opiniones expresadas a continuación son los puntos de vista de los cibernautas y no de la Voz de Umán.
ANONIMO [7/17/2010 9:31:56 AM]
QUE PADRE TENER A TANTA PERSONA COMO EJEMPLO PARA APRENDER A VALORAR NUESTRAS RAICES ,MUY BUEN REPORTAJE Y MUXAS FELICIDADES MAESTRA MINE LA QUEREMOS.
NEGRIIIII [8/12/2010 4:56:42 PM]
JAJA KIEN DIRIA... EN UMAN HAY MUCHAS PERSONALIDADES ES INCREIBLE Y ADMIRABLE FELICIDADES MAESTRA MINEEEEEE...
