La primera llantera en Umán
Con el paso del tiempo, los detalles de nuestra cotidianeidad, esos que conforman lo que llamamos rutina, se hacen parte nuestra a tal grado que empezamos a perder el interés en los detalles hasta que, como en juego de vencidas, el tiempo emerge victorioso.
Seguramente todos los días la vemos cuando vamos al trabajo o cuando pasamos cerca de ella, ahí ha estado, en el mismo lugar que desde hace más de 40 años. La costumbre de verla y saberla ahí, la ha convertido en una pieza más de nuestro entorno, una pieza más de nuestra historia. No sabemos cuánto tiempo más estará ahí, tal vez llegue el día en que sea tan solo un recuerdo que algunas generaciones transmitan, por eso es importante darle un espacio en nuestra memoria y en la de nuestro querido pueblo. Se trata de la primera llantera en Umán.
¿Cómo empezó?
Hoy en día vehículos circulando por las calles de Umán es tan común y normal, que a veces cuesta trabajo imaginarse cómo era cuando apenas empezaban a aparecer los autos. Hace 50 años no cualquiera tenía un vehículo pues este era un lujo que solo aquellas familias, las más acaudaladas, podían darse. La marca Ford fue una de las primeras en conocerse en Umán.
En ese entonces los únicos vehículos que se observaban eran unos cuantas taxis y volquetes. Entre los pioneros de los taxistas y volqueteros se encontraban Don Obidio Solís, Don Miguel Quintal, Don Emiliano Segovia y Don Ernesto Martín.
Corría el año de 1967 y después de haber vivido un tiempo en la ciudad de México, llega a Umán Don Gilberth Rolando Angulo Lope. Su primer empleo fue en una llantera ubicada en Mérida, la Llantera Técnica Moderna, la que hoy en día se le conoce como Radial Llantas.
Ahí aprendió el oficio y trabajo durante algunos años. En su ir y venir se dio cuenta que en Umán no había una llantera como tal que le diera servicio a los taxis, volquetes y los vehículos que, aunque pocos, solo era cuestión de tiempo para que aumentaran en número.
Así que, con ánimo emprendedor, se propuso levantar en Umán su propio taller de llantas, pero para eso debía conseguir un local. La primera ubicación de la llantera fue en los terrenos de lo que hoy conocemos como la Gasolinera Ramos.
Don Rolando le pidió rentado a Don José Ramos, dueño de la gasolinera, un pedazo de terreno al fondo de la gasolinera. En ese entonces no existía la calle de entrada desde Mérida y simplemente existía en su lugar, una brecha por la que no circulaban vehículos.
Inicia el trabajo.
Con muchas ganas de trabajar y salir adelante, Don Rolando fomentó su taller aplicando todo lo aprendido en los años anteriores. Las primeras llantas que reparaba eran de nylon, todas usaban recámara. Las radiales de acero y sin cámara que hoy conocemos aún no existían.
Por aquellos tiempos una empresa también conocida por los umanenses atravesaba por sus mejores años, se trata de Mosusa. El crecimiento de la empresa hizo necesaria la contratación de muchos volqueteros y con esa demanda vino también la necesidad del cuidado y reparación de las llantas. Otra empresa que impulsó las actividades económicas fue Sanjor.
Con el tiempo las cosas se fueron dando y el pequeño espacio donde había iniciado la llantera ahora era insuficiente. Debido a eso Don Rolando compra un terreno frente a la gasolinera, que en ese entonces era propiedad de un señor de Chocholá, Don Victoriano Nah y cambia a ese local su llantera. El mismo lugar donde permanecería los próximos 40 años.
Crecimiento.
Siendo los únicos en Umán en prestar ese servicio y con la modernidad estando cada vez más presente en los nuevos tipos de llantas y en el aumento del número de vehículos que circulaban por las calles, el trabajo aumentó.
Debido a esto, Don Rolando invita a su hermano Fausto Adolfo a trabajar con él como empleado. Don Fausto acepta su invitación y trabaja con Don Rolando cerca de 30 años y hasta la fecha, aún conserva el mismo empleo. El mismo trabajo que le ha permitido crecer, sacar adelante a su familia y darle carrera a sus hijas: dos contadoras públicas y una antropóloga social.
Viendo que, a pesar de dar el servicio en las llantas, mucha gente debía ir a Mérida a comprarlas cuando las necesitaba; Don Rolando decide solicitar un crédito para la compra de llantas a fin de venderlas en Umán y dar un servicio más a la población. Teniendo como aval a uno de sus mejores amigos, Don Armando Quintal, Don Rolando consigue, además de dar el servicio de llantas, también la venta de las mismas.
En sus mejores tiempos la llantera tampoco se dio abasto con la ayuda de Don Fausto. Por esta razón Don Rolando invitó también a trabajar a su otro hermano Eduardo Adiel, mejor conocido como “Bolitas”, quien trabajó muchos años con él y donde aprendió el oficio que hasta el día de hoy practica.
La llantera hoy.
Don Rolando dejó este mundo hace algunos años. En su lugar quedó su hijo David, quien sigue atendiendo a la llantera, sin embargo, los tiempos son otros. Hoy ya no es la única llantera al alcance de los umanenses y si bien el trabajo ha disminuido, aún acuden a ella muchos clientes fieles a su tradición.
Hoy en día solo conserva la mitad de su terreno y el acceso que antes era frente a la gasolinera, ahora es por una calle aledaña.
Los 40 años de existencia de este negocio es una prueba más del carácter de lucha y trabajo que tenemos los umanenses y demuestra que cuando hacemos las cosas con amor, el tiempo acaba por darnos el lugar que nuestro esfuerzo merece.
Agradecimiento.
La Voz de Umán agradece a Don Fausto y a David, hermano e hijo de Don Rolando, que hayan compartido con todos los umanenses la historia de lo que alguna vez fuera la primera y única llantera en Umán.
Ahora cuando pases y la veas, ya sabes que detrás de este taller se encuentra, una tradición de trabajo familiar y un ejemplo de lucha que vale la pena recordar.
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Las opiniones expresadas a continuación son los puntos de vista de los cibernautas y no de la Voz de Umán.
CARLOS G. MONTERO [6/9/2011 9:51:45 PM]
felicidades en verdad un buen servicio que se ha mantenido al paso de los años desde sus inicios con don Rolando Q.E.P.D que bueno que le paso la franela a su hermano Fausto y al buen amigo David que tambien es electrico automotriz buenos amigos. Que sigan adelante con la tradicion que les heredo don Rolando. enhorabuena!!!!
Emilia [6/11/2011 1:12:42 PM]
Esa historia me conmovió en realidad. Que bonito es saber que cuando se quiere se puede, y un gran ejemplo es este Señor. Excelente reportaje
Marisol [6/15/2011 10:23:23 AM]
muy buen reportaje, felicidades a la familia de don Rolando (q.e.p.d.) por su esfuerzo y dedicacion a esta labor llena de historia, y gracias por el buen servicio que nos brinda, podran haber muchas llanteras en uman, pero la experiencia no se compara con ninguna.
VIRGINIA ROSALIA ANGULO VAZQUEZ [8/3/2011 10:54:21 AM]
excelente articulo , por la historia y porque DON FAUSTO ANGULO ,Mi padre, nos regaló un apellido limpio para ir por el mundo y para nunca olvidar de dónde vengo. Su nombre es el mío y es nuestra historia compartida. Cada vez que me escucho llamar recuerdo quién soy y también la herencia que hay detrás de cada letra. Ahí está mi pasado, mis raíces y también muchas de mis respuesta,me marcó en la mente los conceptos de familia, de generosidad, de bondad y de lucha. . Me regaló una educación, una carrera. Me enseñó a ser independiente en acción y pensamiento, a no conformarme, a vivir con dignidad y sin miedo.... en sintesis como muchos umanenses lo conocen una gran persona.. GRACIAS POR EL REPORTAJE
Dianela y Adriana [8/3/2011 1:55:10 PM]
Este reportaje refleja la intención de recuperar un poco de la historia de la ahora Ciudad de Umán. Ciertamente, personas como mi papá y mi tío son agentes que permanecen en el imaginario de ese lugar. Sin embargo le dan mucho más crédito a un "líder" que a sus integrantes. Es un enfoque clásico. Don Fausto es una excelente persona el cual conserva el carácter humano, bondadoso, amable, cortés y humilde. Fue interesante la observación entre el ayer y el hoy de la situación económica de dicho taller. Toda la familia de Don Fausto está excesivamente orgullosa de él.
Suri AngulO Garcia [11/24/2011 3:14:50 PM]
Agradezco a la voz de uman. Por este reportaje pero es una desgracia que mi hermano *david aquien todos creen que es una bellisima persona sea una AVARO MAL HIJO QUE HAYA VENDIDO TODO EL TALLER DE MI PAPA q.e.p.d y que de esa venta no le haya dado ni un pero a mi mamá Es trirte ver que un taller que costo mucho esfuerzo obtenerlo haya sido vendido por la avaricia y *ambicion de David y su esposa.

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